Llevaba mucho tiempo esperando esta película y la verdad, no me decepcionó.
La película narra la historia de un escalador que sufre una caída y su brazo queda atrapado siendo aplastado por una roca. Una historia fácil de contar, pero en este tipo de historias el peso de la película es, sin duda, para el actor y James Franco se monta él solito una oda al cine y un ejemplo de cómo se debe interpretar como Dios manda. El monólogo que se monta riéndose de si mismo en una circunstancia así, es brutal, la verdad. La única pega es el final, que si no se supiera con antelación sorprendería aún más, pero aún así, te deja helado.
Mención especial para la Banda Sonora, que como de costumbre en las películas de Danny Boyle son un auténtico lujazo y están perfectamente encajadas en cada escena.
Lo dicho, un frenesí de principio a fin y si te gusta el buen cine, no te dejara indiferente.
Le pongo un merecido 9/10.

El copyright de las imágenes pertenece a sus respectivos autores y/o productoras/distribuidoras.
Me gusta tu estilo vaquero ;)
ResponderEliminar