jueves, 31 de julio de 2014

"Transcendence" - crítica



"Transcendence" o transcendencia en español, no es lo que va a tener precisamente este film dirigido por el novato y añadiría pretencioso director Wally Pfister. Igualmente conocidos son los guionistas Jack Paglen, Jordan Goldberg, Alex Paraskevas y Wally Pfister, conocidos en su casa a la hora de comer. Otro cantar muy diferente es hablar del compositor Mychael Danna, ganador del Oscar a la mejor banda sonora por "The life of Pi" ("La vida de Pi"). Curiosamente la mujer del compositor canadiense es de origen indio. Entre sus innumerables trabajos (lleva desde el 87 haciendo bandas sonoras) están trabajos como "Moneyball", "500 días juntos", "Pequeña Miss Sunshine", "Capote" y así un largo etcétera.

Sinopsis: El Dr. Will Caster (Johnny Depp) es el investigador más importante en el campo de la Inteligencia Artificial, y está trabajando en la creación de una máquina sensitiva que combine la inteligencia colectiva de todo lo conocido con el rango completo de emociones humanas. Sus experimentos altamente controvertidos le han hecho famoso, pero al mismo tiempo le han convertido en el principal objetivo de extremistas anti-tecnológicos que, en su intento de destruir a Will, se convertirán inadvertidamente en los catalizadores de su éxito haciéndole partícipe de su propia trascendencia. Para su mujer Evelyn (Rebecca Hall) y su mejor amigo Max Waters (Paul Bettany), ambos compañeros de investigación, la cuestión no es si pueden hacerlo… sino si deben hacerlo. Los peores miedos de Evelyn y Max se hacen realidad cuando la sed de conocimiento de Will evoluciona en una omnipresente búsqueda de poder de consecuencias desconocidas. Lo único que se vuelve terroríficamente incuestionable es que puede no haber modo de detenerle.

La película lo que plantea realmente es un dilema moral que hemos visto a lo largo de los siglos, incidiendo este conflicto cada en la sociedad de una manera cada vez más frecuente; el jugar a ser Dios. Hace siglo por utilizar medicina natural podías ser acusado de hechicero o bruja. Mala suerte del que le tocó vivir en la España de la Inquisición. Más tarde con la medicina moderna ha pasado exactamente lo mismo. El ser humano ha adquirido el poder de salvar o prolongar vidas. Vamos un paso más allá. Se pueden hacer transplantes de brazos, piernas o córneas. Cuando vimos a Luke Skywalker recuperar su mano, gracias a un transplante, eso era ciencia ficción. Los apéndices biomecánicos son el paso natural, de hecho algo como un marcapasos ya lo es, pero si lo llevamos al extremo, eso, es lo que plantea Transcendence. El problema o dilema moral, no es si se puede hacer, es si se debe. Evidentemente nadie quiere que un ser querido muera. Mantenerlo atado a la vida por egoismo personal hace que te preguntes en qué condiciones sigue vivo y si como plantea el film, mantener con vida no el cuerpo, sino la conciencia. ¿Realmente será su conciencia, o lo que esperamos que sea su conciencia? En definitiva es el leitmotiv de la película.


La dirección es buena pero no para tirar cohetes. Todos los planos son coherentes. Se mueve dentro de lo convencional. No innova y aunque aparentemente Wally Pfister tenga tan buen concepto de si mismo, no creo que el público tenga la misma opinión. Al centrarse casi por completo en el lado filosófico y trascendental del dilema moral, peca de una falta de ritmo absoluta, cuando debería de ser un no parar continuo. También hay que decir que le sobra por lo menos media hora de metraje. En vez de la tijera, casi hay meterle una podadora o un rotaflex.

Los efectos especiales son bastante resultones. No canta el CGI, sirve a la historia y no se usa simplemente para hacer alarde de presupuesto, que no es decir poco.

No hay grandes interpretaciones. Siempre digo que Jhonny Depp donde da el 100% es en los papeles que hace de bicho raro. Éste en cierta medida los es, pero a un 50%. Me convence la versión computerizada de Will Caster, pero no la de científico. Menos aún cuando está agonizando. Si yo estuviera en su situación, sería presa del miedo y como mínimo estaría maldiciendo en arameo. Caster se pasa por el forro los siete estados para ir directamente al último. En cuanto a Rebeca Hall, que interpreta a Evelyn Caster (a la que recordaba únicamente por Vicky, Cristina, Barcelona) es la que más me gusta de todos. No he visto la versión en castellano, pero no creo que nadie sepa dar la medida de la angustiosa y lacrimógena interpretación de Rebeca Hall. Muy creíble, convincente y es la pieza angular de la trama. Si ella hubiera fallado, todo se habría ido a la mierda. Luego tenemos al resto de actores que tienen nombre, pero que actúan como meras comparsas; Morgan Freeman como sosoman, Paul Bettany como el informático sin sangre, Kate Mara como rebelde con causa y Cillian Murphy como el Espantapajaros parte 2.

La idea que ofrece el guión es muy interesante. Se prepara adecuadamente al espectador para que entienda todo el proceso que están llevando a cabo en cuanto a la inteligencia artificial, pero la parte intermedia es soporífera. Aunque el ritmo es muy lento, no gestionan bien los tiempos en cuanto a las cosas que pasan y los meses o años para llevarlas acabo y el final bastante previsible. "Transcendence" suspende, aunque no están mala para considerar que no era necesario haberla hecho. Le doy un 4/10.

1 comentario:

  1. Esperaba un poco mas en el analisis de la peli del Sr Gilberto Uva, pero esta bien.
    Es hora de atragantarse con algo para #ElRetoDeAngel : http://www.imdb.com/title/tt3085500/

    Se la puede conseguir x los medios habituales. Saludos

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